Panqueques

Así se denominó a los aviones de Aeronática durante el bombardeo a la Plaza de Mayo en el 55. En un principio respondían al Gobierno de Perón, pero “se dieron vuelta en el aire”. De ahí el nombre.

No se trata este post sobre la tragedia que ocurrió hace 53 años frente a la Casa de Gobierno sino de la nueva postura de Televisión Registrada, el otrora muy buen programa de la TV argentina.

En el comienzo del conflicto que atrapó a la Argentina en los últimos 100 días, TVR tomó partido por el Gobierno y, con una postura maniquea, describió la postura oficial contra la de los ruralistas.

La visión sesgada de la emisión de Canal 13 fue tan lejos que los narradores omniscientes del primer informe de la crisis fueron la propia Presidente y el impresentable de D’Elía.

Hasta aquí sólo se podría decir que uno no coincide con esa visión de la realidad, aunque en algunos segmentos se muestre con agudeza las contradicciones del campo.

Tampoco es mi idea criticar TVR por el contenido del informe contra el Gobierno del último sábado. De hecho, este estuvo más cerca de lo que pienso.

Lo que sí me parece increíble es el giro ideológico de 180º del programa. Después de semejante borocoteada, ¿con qué entidad van a ser los fiscales de la TV?

Miren y comparen:

Informe TVR – 31/03/08

Informe TVR – 21/06/08

Derrapó feo TVR

Con sus pro y sus contra, Televisión Registrada es el mejor programa de la televisión argentina. Dicho esto, hay que aclarar que la emisión del último sábado fue asquerosamente oficialista.

El tema central, como no podía ser de otra manera, fue el paro del campo. Un ciclo que se vanagloria de encontrar contradicciones entre sus víctimas fue implacable con los impresentables  del campo, pero se olvidó de marcar los groseros errores de la gestión Kris.

No es la primera vez que TVR defiende la era K (fue un bochorno el informe que hicieron con el papelón de las inversiones chinas culpando a la prensa del gaffe), pero esta vez quedaron dramáticamente expuestos.

Ya que se autoprocolaman como los campeones mundiales de encontrar incoherencias ajenas, aquí van algunas del Gobierno para que las puedan reflejar en próximos informes…

. CFK dice que va a garantizar el libre tránsito sobre las rutas del país, pero se olvida de los cortes que autorizó, como el que generó el -justo- reclamo  por la papelera Botnia

. CFK dice que no está en contra de los ricos. Menos mal, porque al matrimonio K no parece irle demasiado mal económicamente. ¿Kris no le regaló un minicooper a su hija flogger?

. CFK criticó la buenaventura de los poseedores de las 4×4, pero nada dijo sobre la otra ostentación. ¿No lo es lucir conjuntitos Versace o carteras Luis Vuitton?

. CFK dice que el cacerolazo del martes no fue espontáneo, pero defiende la violenta toma  de la Plaza de Mayo por parte de DElia.

Vean el informe en cuestión hasta que la gente de Canal 13 lo saque de youtube:

Britney en Southpark

Perseguida por los paparazzis, Britney Spears se refugia en el bosque. Stanley y Kyle descubren que la princesa del pop se refugia en un hotel de South Park e intentan sacarle una foto para cobrar la recompensa de “las revistas del corazón”.
Britney no lo soporta y decide pegarse un tiro en la cabeza pero… queda viva.

El resto de la historia en el último capítulo de South Park que se puede ver on line.

A los más fanáticos de la serie les recomiendo este link al sitio oficial, donde pueden hacer su propio avatar.

El encuentro Frondizi-Guevara

Gran programa el de ayer de Otro tema. Una pena que no se pueda encontrar ni en la página de videos de Clarín ni en el sitio de TN.

Se trató la reunión de Arturo Frondizi con el Che Guevara luego de la Cumbre de Punta del Este el 11 de agosto de 1961. En el minidocumental se explicó básicamente cómo el encuentro -clandestino en un primer momento- entre el presidente argentino y el Che terminó debilitando en definitiva al gobierno democrático de Frondizi, que había intentado mediar entre Cuba y Washington.

Buenos testimonios, edición e imágenes. Una lástima que los que se encargan de subir los videos a la web no hayan puesto para embeber.

Aquí un texto de Pacho O’Donnell sobre aquel episodio que encontré en esta página:

Jorge Carretoni había sido dirigente de la juventud de la Unión Cívica Radical Intransigente, el partido del presidente Arturo Frondizi. Pertenecía al sector más izquierdista del partido gobernante que abrevaba su ideario en Moisés Lebensohn, un destacable teórico de orientación filomarxista. Lo entrevisté en Buenos Aires, el 3 de agosto del 2002, para mi libro ‘Che’.

En julio de 1961 lo cita Frondizi en su despacho y lo asigna a la reunión de la CIES en Punta del Este, donde es enviado como asesor del CFI (Consejo Federal de Inversiones). Sin embargo su misión será otra: hacer contacto con el Che Guevara, aprovechando su amistad con el gordo Rojo.

Las reuniones transcurren en la más estricta reserva, sin que se enterase el canciller argentino, Adolfo Múgica. En nombre de Frondizi, Carretoni le propone al Che un encuentro en Buenos Aires y le sugiere la conveniencia de que también fuese recibido por el presidente de Brasil, Jãnio Quadros. De eso se ocupará con éxito otro operador secreto y hombre de confianza de Quadros, Celso de Almeida. También hay reuniones reservadas con el asesor personal del presidente Kennedy, Richard Goodwin, que seguía las tratativas con especial interés y seguramente transmitía sus vicisitudes al presidente norteamericano.

Carretoni viaja a Buenos Aires de ida y de vuelta tres o cuatro veces, pues el secreto prohibía la utilización de la vía telefónica ya que Frondizi estaba jaqueado por las fuerzas armadas y sus bien equipados servicios de informaciones. Guevara, por su parte, esperaría la respuesta a su consulta con Castro, que fue prudentemente afirmativa.

El interés de Frondizi en el encuentro era mejorar sus relaciones con los Estados Unidos, hacer mérito y así ganar algo de aire circunstancias en las que estaba acosado por los gremios peronistas, por los planteamientos de fuerzas armadas antiperonistas y anticomunistas y siempre dispuestas a asaltar el poder, y por una situación económica que empeoraba día a día. Su objetivo era intermediar en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, gravemente deterioradas luego de los sucesos de Playa Girón, y jugar a favor del interés norteamericano en convencer a Guevara de la inconveniencia del ingreso de Cuba al Pacto de Varsovia, principal preocupación del presidente Kennedy en aquellos días. Carretoni me dirá, más de cuarenta anos después: ‘Imagino que Frondizi estaba en condiciones, durante el encuentro, de ofrecer al Che alguna ayuda acordada con Kennedy y le garantizaría el apoyo de Argentina y Brasil, los dos países más importantes de la región’.

La visa de ingreso al país la extiende, a espaldas del embajador argentino en Uruguay, Gabriel del Mazo, el consejero Rodolfo Recondo. Carretón alquila un pequeño Piper matrícula 439 CX-AK P por veinte mil pesos de entonces para cruzar el río de la Plata que separa a Montevideo de Buenos Aires, y una mañana a las 6 am está todo listo para la partida.

Relata Carretoni: ‘Mi instrucción establecía que Guevara debía viajar solo, por lo que al pie de la escalerilla le extiendo la mano para despedirme.

-¿Usted no viaja? -me pregunta el Che.

-No, ésas son mis instrucciones.

-Entonces yo tampoco viajo -dijo cortante, y dando media vuelta se alejó, temiendo seguramente que se tratase de alguna trampa tendida por la CIA o por algún otro enemigo. Recordaría que su gran amigo Camilo Cienfuegos había muerto en un sospechoso accidente aéreo. Yo sentí que el mundo se derrumbaba y que la trabajosa operación estaba a punto de fracasar, por lo que opté por transgredir mis instrucciones y subir al avión’.

Durante el trayecto de cuarenta y cinco minutos, Guevara durmió plácidamente apoyado en el hombro del director para Asuntos Latinoamericanos de la cancillería cubana, Ramón Aja Castro. Cuando el Piper aterrizó en el pequeño aeropuerto privado de don Torcuato, esperaba la custodia presidencial a cuyo frente estaba un elegante y ceremonioso capitán de fragata. ‘Descendí primero y aconsejé al Che permanecer en el avión hasta que yo le hiciera señas de que estaba todo bien’.

Sin darle tiempo a nada el jefe de la custodia se dirigió hacia Carretoni y haciendo la venia, bien aleccionado, le informó que había sido designado para custodiarlo y que respondía por su seguridad con su propia vida. No hubo tiempo de aclarar la confusión porque el comandante Guevara ya descendía la escalerilla. ‘Nunca olvidaré que al capitán de fragata Fernando García, de la sorpresa, se le cayeron los blancos e inmaculados guantes sobre la pista’.

Llegaron a la Quinta Presidencial de Olivos a las nueve de la mañana y enseguida Frondizi y Guevara se encerraron en un pequeño salón a solas. Antes el presidente dio orden a la custodia de esperarlo en el salón contiguo, quizá con la intención de que demorasen en dar aviso a sus respectivas fuerzas armadas. La reunión duró tres horas y su resultado no sería auspicioso para el presidente argentino pues derrocado algunos meses más tarde, y uno de los pretextos del golpe militar sería su encuentro clandestino con el ‘jerarca comunista comandante Guevara’, como rezaría el comunicado golpista. En cuanto al presidente brasilero, no sólo recibiría al Che sino que además lo condecoraría públicamente para dos semanas más tarde renunciar misteriosamente a su cargo. En lo que hace a las relaciones Estados Unidos-Cuba un año después se produciría la crisis de los mísiles.

‘Nunca olvidaré – me confiesa Jorge Carretoni, conversando en el living de su casa- que cuando estaba por despedirme, Frondizi me preguntó.

-Carretoni, ¿dónde va a dormir esta noche?

Sorprendido, le respondí de forma automática:

-En mi casa.

El presidente me tomó del brazo y me habló en voz baja:

-Ni se le ocurra. Váyase lejos por un tiempo y llévese a su familia’.

Es que la Guerra Fría tenía momentos muy calientes.

No sigo Lost

Me enferma un poco esta neoreligión en la que si no sabés lo que pasó en el último capítulo te quedás afuera de todas las conversaciones.

Me advierten unánimemente que para entender la serie tengo que ver TODOS los programas desde el inicio. Me niego. Veo salteado algún capítulo en la repetición de Canal 13. Pienso: “No es tan complicado. Unos náufragos llegan a una isla, piensan que están solos, pero no. Aparecen los malos”.

Me vuelvo a negar a convertirme al talibanismo fundamentalista de Lost.

Veo este resumen en Youtube gracias al sitio a2a:

Fin de la historia

Disney y Bolocco

Anoche enganché un documental brillante en The History Channel sobre la construcción de Disney World y los otros parques temáticos en Florida. Es increíble la cantidad de ingenieros y fortuna que se invirtió para cada atracción en la ciudad de Orlando. Si lo encuentran haciendo zapping, ¡veanlon! (si, con n final).

Finalizada la brillante historia de los parques de Walt, cambié a Telefé. Estaba el desfile de Giordano. Digo, sin temor a equivocarme, que fue lo más patético que vi en televisión en el último tiempo. Entiendo que a alguien le guste la moda, pero eso que hace el peluquero con más cama solar que Mariano Closs no lo es. Es un listado de marcas con minas en pelotas que salen a la pasarela con termos, paraguas, presevativos, tuercas o lo que el auspiciante disponga.

Igual lo más bizarro del show en Punta del Este fue la entrega del premio (!?) a una emocionada (!?) Cecilia Bolocco. Cuando averigüe cuál fue el mérito de la trasandina -ex del mufa- les aviso.