A confesión de partes, relevo de pruebas

El siempre interesante de leer blog kirchnerista Mundo Perverso publica una entrevista con Néstor K en 2007. Para describir la controversia con los números del Indec, el pingüino da un curioso ejemplo.

Se entiende en entrelíneas el pensamiento real del ex presidente cuando intenta realizar una analogía con la crisis hipotecaria de Estados Unidos:

Es decir…

“si decimos la verdad, las consecuencias son peores, además,  ¿Si ellos mienten, por qué no podemos mentir nosotros?”

Messigate

 

Parece que las relaciones entre Brasil y la Argentina están en su mejor momento. Lula dijo que Messi es el mejor jugador del mundo, que los jugadores del equipo del Coco ponen más garra y hasta se puso una corbata celeste y blanca para recibir a Clarín.

Ahora bien, ya que el líder del PT está tan amable con nuestro país propongo que Cristina aproveche su viaje a Brasilia para retribuirle el favor. Acá dejo algunas opciones y las posibles repercusiones en los medios:

Sobre la conferencia de Cris

1. La Presidenta nunca desmintió que tras la derrota en el Senado por las retenciones móviles estuvo cerca de renunciar. Sólo enumeró cuáles fueron sus dimisiones anteriores. Ergo: confirmó que su Gobierno estuvo muy cerca de terminarse. Una pena que nadie haya podido repreguntarle sobre este tema.

Noticias de esta semana va aún más lejos y afirma que Néstor Kirchner quiso que su esposa se fuera del Gobierno para adelantar elecciones y presentarse el mismo.

2. La Presidenta refutó varias preguntas de la prensa con claras inexactitudes.  Crítica las recopila en esta nota.

3. La Presidenta corrige a un periodista que la llama “Presidente” porque LANACION la autoriza. 

4. La Presidenta nunca se enteró que los chicos del cuádruple crimen de Campana habían muerto, pese a que ya se sabía desde la madrugada.

5. La Presidenta ninguneó sistemáticamente a los corresponsales extranjeros con la pregunta ¿Hace cuántos que trabajás en la Argentina?

Foto: Todo x 2 K

El sofista

Hoy todos los medios destacan que Alberto Fernández se fue del Gobierno por enfrentamientos con los K en temas sensibles como la inflación, el tren bala o la victimización en el conflicto con el campo. Si esas diferencias existían, ¿cómo hacía el ex jefe de Gabinete para justificar lo injustificable? Esta habilidad convierte (o convertía) al hincha de argentinos en el campeón del sofisma oficial.

Sofismo, según wikipedia:

Un sofisma es una refutación o silogismo aparente, con objetivo de defender algo falso confundiendo al oyente o interlocutor, mediante una argucia en la argumentación que puede consistir, o bien en exponer premisas falsas como verdaderas, o bien en seguir de premisas verdaderas conclusiones que no se siguen realmente de dichas premisas. Estos argumentos, falsos, pero en apariencia verdaderos, pueden ser lingüísticos o extralingüísticos.

En la actualidad se usan indistintamente los términos “falacia” y “sofisma“. El término “paralogismo“, empleado erróneamente como sinónimo de estos términos, carece de la intención de engañar, que caracteriza al sofisma y a la falacia

En la Grecia clásica la capacidad de emplear sofismas en los argumentos era alabado como una habilidad retórica, por lo que la sofística gozó de gran éxito durante el siglo V a. de C., aunque ahora esta época se considera la época de la primera crisis de la filosofía, la crisis del espíritu griego.

Ejemplo de sofisma:

Se dice que Protágoras (el primer sofista profesional según Platón) recibió a un joven que pretendía ser su pupilo, a pesar de no tener dinero para pagar los servicios del maestro. Éste le tranquilizó, diciéndole que le pagase cuando ganase su primer pleito. Tras el periodo de formación, el tiempo se alargaba sin que el pupilo ganase juicio alguno, ya que no entablaba ninguno. Suponiendo mala fe en el alumno, Protágoras llevó a juicio a aquél, pero el tribunal fue incapaz de pronunciarse: Si Protágoras ganaba, el alumno debería pagar, rompiendo así el acuerdo origen del litigio. Si Protágoras perdía, el alumno debería pagar igualmente por haber ganado el pleito. Es decir, Protágoras cobraría igualmente, ganara o perdiera.

Otros ejemplos de sofismas:

  1. Sócrates es mortal
  2. Un gato es mortal
  3. Luego Sócrates es un gato.
  1. No todo lo que brilla es oro
  2. El oro brilla
  3. Luego el oro no es oro.
  1. El amor es ciego
  2. Dios es amor
  3. Luego Dios es ciego.

Por qué se fue:

LANACION – Se fue para forzar otras renuncias -Joaquín Morales Solá

CRITICA – Alberto se fue, Néstor se queda – Jorge Lanata

CLARIN – Un reemplazo que fortalece el viejo sistema – Eduardo van der Kooy

Ganadores y perdedores

De la renuncia de AF:
Ganadores

El hijo de Alberto Fernández: el joven de 13 años le había manifestado a su padre el deseo de que deje el cargo. “Cada vez que lee que renuncio salta en una pata. Se pone más contento que la oposición”, había dicho el ex ministro cuando se la planteaba la posibilidad de la dimisión.

Perfil: hace dos sábados anticipó que se iba. Ojo, que no se agranden que el último jueves en su sitio web anticiparon en forma exclusiva que el Gobierno iba a ganar 37 a 35 en el Senado.

Alberto Fernández: en estos cinco años en el poder sufrió la ira de Kirchner cada vez que el ex presidente veía algo que no le gustaba. En estos cuatro meses de conflicto con el campo envejeció más que el protagonista de esta película.

Julio de Vido: el gran rival dentro del Gabinete puede festejar, por ahora, la ida de su mayor enemigo. Tampoco está para descorchar un Barón B. El dueño de planificación y un suculento presupuesto aparece en la mira de los posibles cambios en el Gobierno.

Perdedores

Cristina K: se le va uno de los ministros más inteligentes y contemporizadores de los diferentes conflictos que tiene el kirchnerismo. A pesar de que Alberto F. no pudo lograr nunca acordar con la mesa de la enlace, tuvo el boicot permanente del pingüino mayor.

Néstor K: no quería cambios importantes en una primera etapa luego de la pelea con el agro. Otra decisión que no pasó por sus manos y que seguramente desatará el enojo del ex jefe de estado.

Carrió: no tendrá a quién culpar por todas sus desgracias.