Grande Pa!

fogonazosbebe

Un reciente artículo de The New York Times advierte sobre una práctica peligrosa en la comunidad científica: hacer pruebas con los propios hijos. El excelente blog Fogonazos reflexiona sobre la nota y cuenta la siguiente historia:

En junio de 1931, el psicólogo Winthrop Niles Kellogg decidió implicar a su hijo Donald, de 10 meses, en uno de sus experimentos. Para ello adoptó a una chimpancé de siete meses y la puso a convivir con el niño como si ambos fueran hermanos. Durante meses, el niño y el mono usaron las mismas cucharas, los mismos pijamas y hasta los mismos orinales, hasta que el científico descubrió que el experimento no estaba saliendo del todo como él esperaba: en lugar de adquirir los hábitos del niño, era el mono el que estaba socializando a Donald. Al cabo de un año el niño había aprendido a emitir una especie de ladridos, a lamer los restos de comida del suelo y a mordisquear sus zapatos como el mono.

Más allá de la anécdota, lo interesante es que muchos académicos siguen realizando pruebas con su propia familia. Por ejemplo, el bebe de la foto es el hijo y “experimento” de un profesor de MIT.
Para despedirme, dejo un video editadito -y muy simpático- de lo que hace un niño cuando lo dejan jugar solo por cuatro horas (también vía Fogonazos).

Este post lo escribió Gauyo, posteado en Wednesday, January 28, 2009 at 11:12 pm, filed under Muy interesante (?). Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

related

timeline

have your say

Add your comment below, or trackback from your own site. Subscribe to these comments.

:

: