El sofista

Hoy todos los medios destacan que Alberto Fernández se fue del Gobierno por enfrentamientos con los K en temas sensibles como la inflación, el tren bala o la victimización en el conflicto con el campo. Si esas diferencias existían, ¿cómo hacía el ex jefe de Gabinete para justificar lo injustificable? Esta habilidad convierte (o convertía) al hincha de argentinos en el campeón del sofisma oficial.

Sofismo, según wikipedia:

Un sofisma es una refutación o silogismo aparente, con objetivo de defender algo falso confundiendo al oyente o interlocutor, mediante una argucia en la argumentación que puede consistir, o bien en exponer premisas falsas como verdaderas, o bien en seguir de premisas verdaderas conclusiones que no se siguen realmente de dichas premisas. Estos argumentos, falsos, pero en apariencia verdaderos, pueden ser lingüísticos o extralingüísticos.

En la actualidad se usan indistintamente los términos “falacia” y “sofisma“. El término “paralogismo“, empleado erróneamente como sinónimo de estos términos, carece de la intención de engañar, que caracteriza al sofisma y a la falacia

En la Grecia clásica la capacidad de emplear sofismas en los argumentos era alabado como una habilidad retórica, por lo que la sofística gozó de gran éxito durante el siglo V a. de C., aunque ahora esta época se considera la época de la primera crisis de la filosofía, la crisis del espíritu griego.

Ejemplo de sofisma:

Se dice que Protágoras (el primer sofista profesional según Platón) recibió a un joven que pretendía ser su pupilo, a pesar de no tener dinero para pagar los servicios del maestro. Éste le tranquilizó, diciéndole que le pagase cuando ganase su primer pleito. Tras el periodo de formación, el tiempo se alargaba sin que el pupilo ganase juicio alguno, ya que no entablaba ninguno. Suponiendo mala fe en el alumno, Protágoras llevó a juicio a aquél, pero el tribunal fue incapaz de pronunciarse: Si Protágoras ganaba, el alumno debería pagar, rompiendo así el acuerdo origen del litigio. Si Protágoras perdía, el alumno debería pagar igualmente por haber ganado el pleito. Es decir, Protágoras cobraría igualmente, ganara o perdiera.

Otros ejemplos de sofismas:

  1. Sócrates es mortal
  2. Un gato es mortal
  3. Luego Sócrates es un gato.
  1. No todo lo que brilla es oro
  2. El oro brilla
  3. Luego el oro no es oro.
  1. El amor es ciego
  2. Dios es amor
  3. Luego Dios es ciego.

Por qué se fue:

LANACION – Se fue para forzar otras renuncias -Joaquín Morales Solá

CRITICA – Alberto se fue, Néstor se queda – Jorge Lanata

CLARIN – Un reemplazo que fortalece el viejo sistema – Eduardo van der Kooy

Este post lo escribió Gauyo, posteado en Thursday, July 24, 2008 at 10:36 am, filed under Política. Bookmark the permalink. Follow any comments here with the RSS feed for this post.

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