Dos apostillas de mi viaje de hoy.
1) En el vuelo de Continental con destino el aeropuerto de Ezeiza me pasaron esta película malísima, pero como no tenía nada que hacer me puse a verla. El mayor inconveniente fue que a cinco minutos del final a los muchachos se las apagaron todos los monitores. ¿Alguno que se haya ensartado con este bodrio me cuenta el final? Porque yo no pienso alquilarla.
2) Mi compañera de viaje -pasillo de por medio- era una adolescente fanática de H.O.T., un grupo tipo Mambrú, pero de Corea. Cuestión que estuvo más del 50% del viaje cantando y -lo que es peor- haciendo las coreografías de estos muchachitos sentada en su asiento. Si puedo, después bajo el video que le grabé con el celular. Mientras tanto, el clip de los asiáticos: