Leaving Las Vegas

Impactante y decadente. Esas dos caras son las que me deja Las Vegas luego de estar allí por tres días. El consumismo y la opulencia en su máxima expresión.

Las moles de cemento y las construcciones espectaculares en el medio del desierto “homenajeando” las maravillas del mundo dejan un doble sabor.

Por un lado se disfruta la increíble arquitectura paseando por la avenida principal “The Strip”, pero cada edificio tiene la misma imagen triste en su interior: miles de máquinas tragamonedas con luces intermitentes y sonidos ensordecedores.

Para hacerla corta acá va lo mejor y lo peor

Lo mejor

1) Ka, el espectáculo del Cirque du Soleil que vi en el hotel y Casino MGM Grand
2) Los precios de los hoteles. Por 50 o 60 dólares se puede conseguir una habitación en uno aceptable.
3) La increíble escenografía del hotel “The Venetian”. Adentro uno no sabe que hora del día es. Están recreados los canales y la misma plaza San Marco.
4)El espectáculo gratarola de las aguas danzantes del hotel Bellagio

Lo peor

1) La sensación de ahogo en cada hotel que uno entra. No hay ventanas ni signos de la vida exterior. Las salidas están ocultas para que uno siga jugando hasta que se quede seco.
2) El precio de los espectáculos buenos para ver. Hay muchos, pero los que valen la pena no bajan de 100 dólares. Si van a Las Vegas, chequeen precios en www.lasvegasshows.com.
3) Los hdps del hotel MGM, que pusieron una jaula con leones DENTRO DEL CASINO! Unos caraduras. Los tipos explican que los van rotando y que no escuchan nada, pero vean estas fotos y juzguen ustedes:

Y esto no es lo más patético… después te ponen el shop de souvenirs!

* La hiperrealidad es significativa como un paradigma que explica la condición cultural estadounidense. El consumismo, por su dependencia del valor de signo, es el factor contribuyente para la creación de la hiperrealidad. Ésta engaña a la conciencia hacia el desprendimiento de cualquier compromiso emocional verdadero, optando en cambio por la simulación artificial, e interminables reproducciones de apariencia fundamentalmente vacía. Esencialmente, la satisfacción y la felicidad se encuentran a través de la simulación e imitación de lo real, más que a través de la realidad misma.

La interacción en un lugar hiperreal como un casino de Las Vegas brinda la sensación de estar atravesando un mundo de fantasía, donde todos contribuyen a la ilusión. La decoración no es auténtica, todo es una copia, y la experiencia en su conjunto se siente como un sueño. Lo que no es un sueño, por supuesto, es que el casino se queda con el dinero, y uno es más propenso a entregar ese dinero si uno no se da cuenta de lo que verdaderamente está pasando. En otras palabras, aunque intelectualmente uno entienda el funcionamiento de un casino, la propia conciencia cree que apostar dinero en el casino es parte del mundo “irreal”. El interés de los decoradores es enfatizar la apariencia de fachada del conjunto, para aparentar que toda la experiencia es irreal.

* hiperrealidad en wikipedia

2 thoughts on “Leaving Las Vegas

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